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jueves, 4 de mayo de 2017

Machu Picchu. La ciudadela entre las nubes

Días 18 a 20 de marzo

Vista de Machu Picchu
Aunque lo habíamos visto cientos de veces en fotos, en videos, en películas, no pudimos dejar de emocionarnos y de sorprendernos ante la majestuosidad de la Ciudadela Sagrada de los Incas en Machu Picchu, la ciudad entre las nubes, la ciudad "perdida", construida alrededor del 1300 D.C. por el Inca Pachacutec.

Para llegar a Machupicchu desde el Cusco, hay varias formas pero, aparte de ir en taxi o vehículo privado, la más cómoda y directa es ir en autobús hasta Ollantaytambo, tanto si vas en viaje organizado, como si lo haces por tu cuenta como nosotros. La diferencia es que en el organizado te llevan en un autobús más grande y casi a la hora de subir al tren que te llevará a Aguas Calientes, sin tiempo "muerto". A nosotros nos gustaba más la idea de tener un poco de tiempo para pasear por el pueblo antes de subir al tren, para descubrir rincones. Y de esta forma, en la ida pudimos ver que la fortaleza de Ollantaytambo iba a merecer la pena y lo apuntamos para la vuelta. Mientras esperábamos la hora del tren que teníamos reservado, paseamos por la plaza principal, muy animada al haber una campaña de vacunación y revisiones médicas allí mismo, tomamos un chocolate en un café y probamos el cacao puro en el Museo del Cacao, en la calle que va hacia la Fortaleza.

Las moto-taxi te llevan a la estación de tren por 1 sol
Ya en el tren, totalmente preparado para turistas por supuesto, íbamos contemplando el paisaje cambiante, cada vez más cerrado entre las montañas, que iba conformando el Valle Sagrado de los Incas.

Y así, tras hora y media, llegamos a Aguas Calientes, o lo que es lo mismo, a Machu Picchu pueblo, envueltos en una ligera bruma, casi niebla. No perdimos mucho tiempo en dejar las cosas en el hotel ubicado en la calle principal peatonal, para ir a hacer dos cosas que necesitaríamos para el día siguiente: comprar los billetes de autobús a Machu Picchu y, en la oficina de turismo junto a la plaza del pueblo, sacar una copia en papel de las entradas para la Ciudadela y la montaña (si las imprimes en casa, te ahorras esta parte). Con esos dos papeles, ya sí que nos dedicamos a dar una vuelta por el pueblo, que consistió básicamente en pasear arriba y abajo por una calle, la calle, ya que el lado del pueblo en el que estábamos sólo tenía esa calle.
La calle turística principal está llena de hoteles y restaurantes

Nos sorprendió ver un colegio de La Salle en un pueblo tan remoto de la sierra de Perú. Recuerdos de infancia, ;-))

Y llegó la mañana esperada, madrugando como es de rigor cuando se va a hacer una excursión tan ansiada. Una media hora de subida en autobús para llegar a la entrada, donde ya había varias decenas de personas preparando la entrada con sus guías y tours. Nosotros por libre, para variar. Encontramos un sello de la Ciudadela que la gente estaba estampando en su pasaporte y, sin dudarlo un instante, aunque cuando estuvimos en Ushuaia sí estampamos el sello en nuestro pasaporte, en esta ocasión sacamos nuestra libreta roja, donde llevamos sellos de varios lugares donde había esta posibilidad (gracias María y Luis por avisarnos de los sellos de los templos en Japón).
Autobuses a Machu Picchu en Aguas Calientes


Los paisajes en la subida son espectaculares
Pues bien, estábamos en Machu Picchu, el lugar inscrito en el registro de Patrimonio de la Humanidad como "Santuario Histórico de Machu Picchu" en el año 1983. Lo primero, que hicimos fue dirigirnos hacia la entrada del camino a la montaña Machupicchu, que no es la ciudad, ni la montaña que se ve en las fotos habituales, sino desde la que se ve esa panorámica. Teníamos hora de entrada a la montaña entre 09:00 y 10:00h y allí estábamos, a las 08:55h, tras haber sacado algunas primeras imágenes del lugar en la primera hora de la mañana.
A primera hora, las nubes casi cubrían las montañas

Dos horas de subida por un camino Inca serpenteando en la ladera de la montaña hasta una cumbre mucho menos conocida, porque no tiene una silueta que se conozca popularmente y, por tanto, algo menos frecuentada, para llegar a su cima a 3061 m.s.n.m. desde la Ciudadela que está a 2430 m.s.n.m. Prácticamente todo el camino son escaleras, en algunos tramos, la subida era sumamente empinada y con sitios no aptos para personas con vértigo por lo estrecho del camino y totalmente colgadas sobre un precipicio sin valla de protección.


La vista desde arriba, sin embargo, y como ya íbamos viendo por el camino, es impresionante, pudiendo ver toda la ciudad en conjunto con la conocida silueta de la montaña Huayna Picchu.

Y después de disfrutar un rato de las vistas, cuando empezaba a cerrarse el cielo con unas amenazadoras nubes de tormenta, iniciamos el descenso para visitar las ruinas. Justo a tiempo, porque fue llegar a la Ciudadela, un poco antes del primer edificio principal, en la Casa del Guardián, empezó una lluvia que ya nos acompañó durante el resto de la visita. Lo veréis en las fotos, que tienen ese color gris tan característico.

Recorrimos el recinto sin prisa pese a esta lluvia. Tardamos una hora y media, casi dos horas, viendo los puntos principales, acompañados por unas simpáticas llamas que viven aquí. Son perfectas para mantener el césped a raya.


Algunos de los puntos visitados fueron:

- Piedra de sacrificios que se ofrecían antes de entrar al recinto para pedir por los cultivos.

- Casa del guardián, donde se situaba un grupo para controlar las personas que llegaban por el Camino del Inca a través de la Puerta del Sol que se ve desde aquí en la distancia;

- Entrada principal a la ciudadela, donde se pueden apreciar aún los huecos donde se encajaban las maderas que aseguraban las puertas una vez cerradas;


- Templo principal, con la piedra de los doce ángulos y la de los 32 ángulos haciendo esquina y con la sala de las tres ventanas. Es realmente increíble ver con qué precisión eran capaces de encajar estas piedras con un trabajo muy fino de pulido. Hoy se ve el efecto que los terremotos han tenido sobre estos muros. Algunas paredes se han movido un poco, pero el muro resiste.

- La piedra astronómica ("Intihuatana", que en quechua significa "atar al sol") y que en la parte superior tiene un elemento con cuatro caras, orientadas a cada punto cardinal;

- Plaza sagrada de la ciudad, donde las llamas pacían tranquilamente, y que era el recinto público principal de la Ciudadela, desde donde se veía la majestuosa silueta de la montaña Huayna Picchu;

- La enorme roca sagrada que está justo antes de iniciar el camino de subida a la montaña Huayna Picchu;

- Casas de fabricación con los curiosos espejos de agua situados en el suelo;

- Templo del cóndor, que para los incas era un animal sagrado especial y ligado al gran Inca y que aquí se representa de manera simbólica entre las piedras del suelo en uno de los lados del templo (fijaros en la cabeza del condor en el suelo y las alas en las paredes cercanas);


- Pozos. Eran parte del sistema de canalización de agua.

- Piedra de los doce ángulos en el muro bajo el templo del sol, que prácticamente no se podía ver porque esta acordonado para que la gente no entre. increible como los incas eran capaces de ajustar y recortar las piedras como si fueran de papel;


Tumba Real, con una entrada tallada en forma de escalinata y que en su interior, que no pudimos ver tampoco al estar protegido, tiene unos interesantes petroglifos según las guías oficiales;

- Palacio Real, justo encima de la Tumba y sobre una enorme roca, se encuentran las dependencias que se suponen de la familia real. Nos recordaba la estructura de la Qoricancha que habíamos visto en el Cusco.

- Y las Terrazas de cultivo


Finalizamos la visita extenuados, pero contentos. Habíamos realizado uno de nuestros sueños: visitar un gran iconos de la cultura, de la arquitectura y de la historia sudamericana. No encontramos pistas sobre los extraterrestres que dicen que ayudaron a construirla, aunque debemos reconocer que mover estas piedras desde las canteras a bastante distancia fue un trabajo "extraterrestre" por lo arduo que debió ser.

En realidad, la ciudadela de Machu Picchu no estuvo nunca perdida. Los conquistadores españoles conocieron de su existencia desde que llegaron, aunque dada la localización y que estaba abandonada, no consideraron ocuparla. Lo mismo ocurrió con los pobladores de la zona, porque está situada en un área bastante elevada respecto al río y la comunicación con los caminos no era igual que ahora, con la carretera que permite la subida del autobús. Pero todos sabían de su existencia. Por tanto, más que decir que estaba perdida se debería decir que estaba abandonada.

Por último, un detalle curioso: si la foto de la montaña Huayna Picchu se gira hacia el sentido contrario de las agujas del reloj, poniéndola en vertical, ¿veis la figura del perfil del Inca? Por supuesto, se necesita el ángulo y la luz correctos. Dicen que por eso Pachacutec eligió esta localización para la ciudadela ...

La vuelta al Cusco se nos antojaba que iba a ser menos interesante, después de haber visto esta maravilla, pero aún debíamos visitar Ollantaytambo. Este pequeño pueblo es una mezcla de edificios militares, sociales y públicos y tiene el honor de ser la única ciudad del incanato que permanece habitada. Aparte del diseño de la ciudad Inca, se puede ver en una de sus laderas la fortaleza, en la que se aprecian diferentes terrazas con magníficas muestras de ese tipo de encaje de piedra tan increíble de los incas, especialmente visibles en el Templo del sol y en el pasaje del Templo de la Luna con sus hornacinas.


En el recorrido, de casi dos horas, pudimos ver también la maestría agrícola de esta civilización para canalizar el agua en las terrazas y en las casas (ahora réplicas) y, en la base de la montaña, el Templo del Agua con una magnífica fuente ceremonial y muy cerca la Fuente de la Ñusta con el dibujo de piramide escalonada tipico de Ollantaytambo.



Datos prácticos:


Cambio orientativo: 1 euro = 3,5 soles peruanos.

Transporte
Del Cusco a Ollantaytambo en autobús (ida y vuelta): cuesta 10 soles por trayecto. Son furgonetas (colectivos) de unos 15 pasajeros. Salen cuando se llenan, así que ir con tiempo. Aunque hay varias empresas que dicen que van allí, la que realmente lleva hasta la estación de tren de Ollantaytambo sin dejarte en ningún pueblo anterior (como Urubamba) es la que sale de la esquina de la calle Pavitos con la Avenida Grau. El autobús se suele poner bajo un techo en esa esquina. A la vuelta, se cogen junto a la estación y normalmente ajustan las salidas con los horarios de llegada de los trenes desde Aguas Calientes. El trayecto dura entre una hora y media y dos horas.

De Ollantaytambo a Aguas Calientes en tren de Inca Rail (ida y vuelta): el coste es elevado porque se aprovechan de la escasa oferta de transporte a la ciudadela. Cuesta 110 dólares, ida y vuelta, y hay que hacer la reserva por internet y luego recoger los billetes en la oficina que tienen en la plaza de armas del Cusco. El trayecto dura una hora y media y te dan un snack y bebida en el camino. El mismo servicio lo presta PeruRail, con precios parecidos, pero diferentes horarios. Después de haberlos visto, tenían mejor pinta los de PeruRail por parecer más tradicionales. En ambos casos habíamos leído que no dejaban llevar más que un equipaje pequeño, pero vimos alguna maleta bien grande. De todos modos, los hoteles del Cusco suelen guardarte el equipaje sin recargo y eso hicimos nosotros, llevando sólo la mochila pequeña. También hay otro tren, muy baratito, pero sólo pueden utilizarlo los peruanos. Se supone que es menos “lujoso” y no hay snack, lujos que no necesitamos y que no justifican la diferencia de precio.

De Aguas Calientes a la ciudadela en autobús (ida y vuelta): cuesta 20 dólares y se compra el ticket en una caseta en la Avenida Hermanos Ayar, junto al río, justo enfrente de donde se toman los autobuses. Salen cada 15 minutos y es conveniente comprar los billetes la tarde anterior si es posible para evitar las filas que se forman para comprarlos y solo esperar la fila de subir a los autobuses.  Se pueden pagar con tarjeta, lo que es una excepción en los temas de Machu Picchu. También se puede subir y bajar andando desde el pueblo a la Ciudadela. Son casi todo escaleras. Nosotros no hubiéramos podido hacerlo. Volvimos reventados después de subir la montaña y visitar la ciudadela. Las agujetas de los días siguientes fueron hasta cómicas.

Entradas a la Ciudadela de Machu Picchu: son 200 soles, incluyendo la Ciudadela y la subida a la montaña; se compran por internet para asegurar el día y el turno de entrada, aunque se pueden comprar en persona en la oficina de turismo de Aguas Calientes, o en el Cusco, si hay disponibilidad. También se puede comprar una entrada solo para la Ciudadela, un poco más barata, y otra entrada combinada de Ciudadela y montaña Huayna Picchu, que tiene un precio superior y es la más solicitada. Subir esa montaña es una hora de camino aproximadamente, menos larga que la que hicimos nosotros, pero más empinada y técnica.La entrada hay que llevarla en papel, no sirve la confirmación electrónica.

Entrada a la fortaleza de Ollantaytambo: son 70 soles que es el coste del Boleto Turístico Parcial del Valle Sagrado (circuito III) que incluye los sitios de Moray, Pisac, Chinchero y este. Es un ticket válido para dos días consecutivos que se compra directamente en la taquilla de entrada al sitio. El horario de entrada es de 07:00 a 17:00h, como en Pisac, mientras que Chinchero acaba a las 18:00 y Moray a las 16:30. También se puede comprar el Boleto Turístico pleno (130 soles), que incluye todos los monumentos del Cusco y del valle sagrado.

Aguas Calientes tiene aguas termales (de ahí su nombre). Cuesta 20 soles. Se puede entrar desde las 05:00h a las 19:30h. No hagas como nosotros, que no tuvimos fuerzas para subir la cuesta y relajarnos en sus piscinas. Disfruta y relájate después de una jornada en la ciudadela. En la calle de entrada te alquilan lo que necesites: bañador, toalla, chanclas, ..


Alojamiento
Aguas Calientes: Hotel New Day Machupicchu. Está en la calle principal y estuvo bien para descansar la noche anterior y posterior a la subida a la Ciudadela y no tener que ir con prisas.Limpio y personal agradable.




Enlaces de interés:
El blog Mi viaje por el Mundo tiene una guía muy detallada sobre cómo ir a Machu Picchu, con otras opciones de transporte.

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